I. CONCEPTO
El
término dinero caliente o también denominado directamente en su acepción
inglesa, hot money, es empleado para designar a aquel dinero en
los balances bancarios o en activos líquidos que es trasladado rápidamente de
un país a otro en busca exclusivamente de su rentabilidad a corto plazo.
Una
forma alternativa de referirse al hot money es
hablar de flujos especulativos de capital.
II. CARACTERÍSTICAS
El hot money se caracteriza por:
·        
a) Estar constituido por flujos de capital
privado.
·        
b) Ser flujos de capital a corto plazo, sin
ninguna voluntad de permanencia en el país, estando ésta determinada
exclusivamente por la obtención de la máxima rentabilidad.
·        
c) Mostrar una gran volatilidad.
III. ORIGEN
Los
flujos especulativos de capital o hot money buscan
exclusivamente maximizar la rentabilidad financiera en el corto plazo, siendo
dos los factores determinantes de esa rentabilidad:
·        
a) El tipo de interés del activo.
·        
b) La variación esperada del tipo de cambio.
Por tanto, modificaciones de los tipos de interés y
cualquier hecho que pueda provocar un cambio en la evolución esperada de los
tipos de cambio automáticamente generará fuertes movimientos especulativos de
capital a corto plazo. Bastará una subida de los tipos de interés en el exterior
o una expectativa de depreciación de la moneda nacional para que un país que
estaba recibiendo importantes entradas de capital a corto plazo, éstas se
tornen en salidas.
IV. ALGUNAS CONSECUENCIAS DEL HOT MONEY
La
entrada a un país de hot money, es decir,
de flujos especulativos de capital, puede hacer que la balanza de pagos de un
país parezca satisfactoria en la medida en que puede permitir que el conjunto
de la balanza de pagos no muestre un déficit, aunque el saldo en la balanza por
cuenta corriente sea fuertemente deficitario. Además, incluso si existe un
sistema de tipos de cambio flexibles podría provocar importantes apreciaciones
de la moneda nacional.
Sin
embargo, el hecho de que el hot money no
tenga ninguna voluntad de permanencia en el país hace que aquellos países que
reciben fuertes cantidades de flujos especulativos de capital sean
especialmente propensos a que se produzcan acusados deterioros en la balanza de
pagos, como consecuencia del abrupto cese en las entradas de capital y/o la
rápida salida de capital, habitualmente conocida como “sudden stop”, provocando crisis cambiarias y de
balanza de pagos.
Los efectos desestabilizadores de los flujos
especulativos de capital son especialmente relevantes cuando en un país, que
tiene un sistema de tipos de cambio fijos, se generan expectativas de
devaluación, ya que en ese momento se produce la posibilidad de obtener un
beneficio, simplemente vendiendo la moneda bajo sospecha de devaluación por una
moneda fuerte, esperando posteriormente a que se produzca la devaluación para
recomprar la moneda devaluada. Si no se registra la devaluación tan sólo se
incurrirá en los costes de transacción. Pero que no se produzca ésta,
normalmente, resulta improbable si los movimientos especulativos contra la
moneda son de importancia.
Algunos países han tratado de defenderse de los
posibles efectos desestabilizadores de los flujos especulativos de capital
mediante el establecimiento de algún tipo de restricciones.
V. IMPORTANCIA CUANTITATIVA DEL HOT MONEY
No
existe realmente ninguna forma precisa para determinar con exactitud la
importancia cuantitativa del hot money, sin
embargo, el análisis del mercado de divisas puede ofrecernos una idea
aproximada.
En
2007 se negociaban diariamente en el mercado mundial de divisas en torno a los
3,2 billones de dólares, de los cuales en torno a 1,7 billones eran operaciones
swaps, es decir, operaciones en las que simultáneamente existe una operación en
el mercado al contado y otra en el mercado a plazo. De estas operaciones swap aproximadamente
un 70% son operaciones a un plazo inferior a los 7 días. Por tanto, el volumen
de transacciones swap a menos de 7 días que se realizan en el mercado de
divisas es aproximadamente de 1 billón de dólares, las cuales no son todas
transacciones que podríamos catalogar en sentido estricto como hot money, pero sí una parte importante de ellas.